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Existe un orden para todo, establecido, obedecido, transgredido, pero orden al fin y al cabo.
Según este orden, todo se hace de cierto modo para finalmente obedecer el ir en pro de una especie de resultado, digamos; como si la vida fuera una máquina, y vivir el día a día fuera el proceso de esa máquina.
Es aquí donde cada individuo busca lograr que la máquina funcione, pero creo que como muchas cosas, funciona mejor si se trabaja en equpo... Digamos que cada uno como pieza individual busca a otra pieza del sistema para complementarse porque claro, no todos tenemos todo lo necesario y es lo bueno de compartir. Encontar lo que a uno le falta ¿ o Porque no... lo que a uno le agrada en alguien más?.
Ese alguien más será quien complete el engranaje... que en este caso si le damos cierto enfoque, vendría a ser cuando uno siente eso llamado... "Amor".
Quien te haga sentir como si el tiempo se detiene con los dos, como si no hubiese nada mejor en algún otro lugar sino donde están los dos, como si fuese el lugar más seguro de la Tierra, con quien sonriés, te relajas, te emocionas y liberas, vives cada segundo de manera placentera, porque ese alguien es especial, y se puede vivir un momento especial.
Cuando encuentras a ese alguien, es la otra pieza que continúa el engranaje y por fin las piezas coinciden y hay un movimiento, ese movimiento es simplemente un s.e.n.t.i.r. que le da velocidad y ligereza, presión y movimientos, es como la gasolina que genera y permite un paso más en el mecanismo.
Ese movimiento camuflado como un beso, un susurro, una mano y una caricia llegando a ver un rostro, unos labios aún con los ojos cerrados. Es simplemente la capacidad que esta fusión de engranajes te permite realizar.
Un proceso quizás extraño, pero tan maravilloso que te permite soñar e imaginar infinidad de cosas con esa persona especial, ya que con ella puedes ser más de lo que eres solo.
Es una cuestión de encajar... el... ella... ...tu... ...yo... ii el engranaje comienza a funcionar.
Lú!*